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ACTIVIDAD OVNI EN SALTA
Paco Martínez y Daniel López
Las observaciones en
la región siguen sucediéndose
sin solución de continuidad. Es difícil abarcar un territorio
tan amplio y con tan nutrida casuística sin perder
detalles e informaciones centrales.
Empero ello señala una exigencia a la investigación que
representa innumerables retos no siempre posibles de asumir por el volumen
de los recursos necesarios que deberían destinarse a tal fin.
Sin embargo los datos ya obtenidos merecen una mirada más detenida
para extraer de ellos todo el potencial que contienen; es por eso que
proponemos a nuestros lectores y colegas en general el aporte de sus
propias ideas, de comparaciones casuísticas, de similitudes o
hipótesis que pudieran enriquecer la perspectiva de este notable
evento Ovni que se desarrolla en la región de los Valles Calchaquíes.
Es importante contar con mayor amplitud tratándose de sucesos
inexplicables, profundamente comprometidos con el enigma general de
los Ovnis en su faceta más desconcertante: la territorialidad.
Aunque hemos abundado al respecto en otros trabajos de esta misma página,
las ideas deben nutrirse constantemente y apreciar el análisis
individual que resulta fuente inagotable de recursos intelectuales para
dar su aporte a la, algún día probable y exitosa, resolución
del misterio que nos convoca.
A la pincelada gruesa que ofrecemos de los datos obtenidos en campo
de trabajo, aportamos hoy nuevos casos que ilustran de mejor manera
el desarrollo fenoménico en el área.
Advertimos muchas veces que en actividades como la de Cachi y
los Valles... se presenta un verdadero dossier fenoménico que
resalta su variedad en un teatro de operaciones geográficamente
definido y notoriamente intenso en los últimos tiempos. Siguiendo
su propio esquema, las tendencias estadísticas se reiteran, mayor
cantidad de luces, menor cantidad de objetos definidos, franjas horarias
comunes, zonas de más intensa actividad, a lo que se agrega con
central atención un mayor protagonismo perceptual y cognoscitivo
debido a la naturaleza de la manifestación Ovni, esto es: mayor
tiempo de observación, mayor amplitud visual en escenario, incidencia
de sonidos, aparente interacción visual, aparente interacción
fenoménica entre objeto y testigo y una serie de eventos trascendentes
que nutren la percepción del testimoniante con elementos contundentes
y aun así extraños que lo ponen en conocimiento de la
manifestación anómala sin perder ésta, a final
de cuentas, su alto grado de extrañeza e inasibilidad.
Sonidos, desplazamiento de aire, cargas estáticas, acompañan
la observación de algunos casos aumentando la intensidad de la
experiencia y abriendo posibilidades a la exploración de la naturaleza
intrínseca de la anomalía sustentada con mayores ingredientes
preceptúales y mayor número de observadores individuales
y en grupo que da un marco más complejo y fiable a la hora de
considerar la validez de los testimonios.
En tanto el fenómeno en general se advierte sin el complemento
de sonidos se suceden vivencias muy determinantes que poseen su propio
historial en la zona.
Es el caso de un habitante, cuyo nombre pretende mantener en reserva,
que hace algunos años presenció el tránsito de
un objeto de morfología frecuente en las inmediaciones.
"Esto ha sido unos años atrás. Veníamos de
jugar un partido de fútbol en el pueblo, incluso venía
el curita (sacerdote) de acá que sabía jugar con nosotros."
"Fue por finales de los sesenta (68/69), yo tenía 15 años,
era un muchachito. Veníamos 4 o 5 changos (chicos) con el cura
por la calle Bustamante y conversábamos cuando sentimos un ruido
como un avión a chorro. Eran como las 8 de la noche aunque todavía
no estaba muy oscuro".
"De repente nos iluminó todo, un reflejo grande, y vimos
que era un "coso grandísimo", con ruido y todo, y se
venía..." "Cuando vimos eso nos quedamos quietos pues
semejante bicharraco era como si fuera un avión pero largo, era
largo, y cruzó todo el pueblo."
"Era una especie de avión, pero más grande, con mucho
ruido y una luz que iluminó todo. Era una cosa recta, como un
cigarrillo... ¿Saben como? Como uno de esos globos (Zeppelín)
pero no tenía las aletas esas como de pescado atrás. Nosotros
le veíamos luces a los costados, todo lleno de luces y el sonido
era fuerte."
"Venía como de Brealito (al sur), recto, y después
cuando se pierde por allá (NE) hizo una explosión fuerte
y no lo vimos más. Éramos varios".
Es de resaltar que la observación de la forma aludida no es poco
común en la zona y hay casos en donde el "cigarro"
se desplazaba a no más de 50 metros de altura del suelo siguiendo
el curso del río Calchaquí, acompañado de casi
una decena de objetos discoidales más pequeños pero sin
emitir sonido, casualmente para la misma época conocida mundialmente
por su alta incidencia de objetos con esta apariencia. Cabe acotar que
la referencia da cuenta de una longitud superior a los 200 metros.
Respecto de las posibles confusiones con aviones debemos hacer notar
que no es frecuente ni aún hoy día su tránsito,
que los vuelos a baja altura son impensables en el lugar por la proximidad
y la altura de las montañas y que solo vuelos de mediano y pequeño
porte podrían atreverse en el lugar para utilizar la pista de
reciente construcción en Cachi y que solo se habilita para movimientos
aéreos especiales u oficiales casi inexistentes en los registros
de los últimos años.
El sonido en hechos como este alerta a las personas. Mientras hay casos
donde los observadores son restringidos en número la gente alude
escuchar el sonido que se referencia como percepción aleatoria
de la observación.
Un caso muy interesante es el ocurrido a un grupo de trabajadores en
la zona de Escalchi en las proximidades del pueblo de Cachi (3 kilómetros
al sur):
Un
objeto meteórico
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