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1994. ROQUE PÉREZ 'UNA ZONA VENTANA' (1ª
parte)
ZONAS VENTANAS
Se denomina Zona Ventana a una
región geográfica que se convierte en escenario
de una nutrida presencia OVNI, mientras que un "flap"
o una "oleada" se manifiesta a niveles territoriales
más amplios como un país, un continente o todo
el planeta. La Zona Ventana es una concentración de
intensa actividad en una porción territorial muy acotada
y reducida. Ventana es un término que define la cualidad
de una región por presentar características
especiales para la actividad de los no identificados; una
suerte de ventana o puerta que sirve o facilita una actividad
cuyas razones nos son totalmente desconocidas hasta el presente.
Desde hace mucho tiempo se conocen lugares de frecuentes apariciones
de OVNIs, sin embargo la "Ventana" registra un incremento
de observaciones repentina y multitudinaria de estos objetos
que se ha incrementado en los últimos veinte años.
Estas regiones permiten al investigador realizar una tarea
que anteriormente parecía imposible, registrar y relevar
casos casi al momento de producirse y permitiendo que sea
testigo directo de lo que antes solo resultaban para él,
meras referencias de terceros. Así, los investigadores
han podido aprender y comprender el fenómeno con mucho
más profundidad, teniendo a la mano "modelos vivos",
"ejemplos claros" de lo que ha venido estudiando
desde siempre.
Este factor es de capital importancia porque varios grupos
científicos han realizado relevamientos con instrumentales
de alta tecnología y pudieron observar el fenómeno
en plenitud y en su propio campo de acción, resultando
de ello fotografías y filmaciones, materiales profusos
para la interpretación de los OVNIs.
En tanto las hipótesis sobre el origen de esos OVNIs
siguen, muchas veces, por andariveles distintos, gracias a
esta conducta se han echado por tierra las versiones escépticas
que sostenían que todas las observaciones de este tipo
provenían de personas inexpertas, de opinión
dudosa y propensas a la fantasía.
Lo bueno de ello es que cualquier persona enterada de lo que
llamamos "activación de Ventana" -o sea,
el momento en que el fenómeno se pone en movimiento
zonal- puede, muchas veces, acceder fácilmente a ella
y probar suerte de "ver" como muchos ciudadanos
lo han podido hacer en los últimos años en zonas
como Victoria, Capilla del Monte, y la propia Roque Pérez.
Si bien hay un número alto de confusiones y no siempre
los OVNIs pueden ser vistos con facilidad, nadie puede asegurar
que Ud. no sea el próximo testigo.
D.L.
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Torres
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"una
luz cegadora se abalanzó sobre ellos, convirtiendo
la noche en día"
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Jorge Geanfelices
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"nos
pusimos a unos 50 metros de distancia estimo yo, y estaba
aparentemente muy baja, por las luces de una casa que está
muy cerca de la calle, calculamos que estaba a menos de 10
m. del suelo"
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Pedro Francesena
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Juan Pablo Gómez
Los hechos acontecidos
en esta tranquila ciudad del
sudoeste de la Pcia.
de Buenos Aires, de aproximadamente diez mil habitantes, no tuvieron
nada que envidiar a las famosas manifestaciones OVNI de Victoria
(Pcia. de Entre Ríos) en 1991 o a las acontecidas hace unos años
en oeste pampeano e incluso a las que en la actualidad se están
registrando en la región de Cachi, Pcia. de Salta.
Como hemos mencionado en varias oportunidades, muchas personas se sorprenderán
al saber que en 1994 se registraron más de un centenar
de denuncias (139 fuente RAO) a lo largo y a lo ancho de la República
Argentina, sin embargo esta oleada pasó totalmente desapercibida
para los medios de comunicación; ejemplo que echa por tierra
el argumento que suelen esgrimir los escépticos de turno cuando
sentencian que una oleada OVNI es tan solo el producto del aumento de
información periodística... ¡Y claro, si en sus
archivos sólo hay recortes de prensa!.
En fin, volvamos a lo que importa.
Y fue precisamente el Partido de Roque Pérez una de las
principales regiones donde el fenómeno se concentró, manifestándose
a sus habitantes que, entre sorprendidos y eufóricos, comenzaron
a contemplar como nunca antes las apariciones de los "no identificados".
No sería justo de nuestra parte empezar a contar sobre la oleada
de Roque Pérez, sin mencionar siquiera que, dos meses antes,
en el lindante partido de Lobos (a 100 km. de Capital Federal) se sucedieron
una serie de avistamientos muy interesantes. Como si del prólogo
se tratara...
Si bien fueron numerosos los testimonios que se recogieron en esta ciudad
-algunos de ellos, incluso, vieron la luz pública en un noticiosos
porteño- tan solo unos pocos continúan sin explicación.
Los casos de Lobos fueron ampliamente tratado en el numero anterior
de Gaceta OVNI, por lo que no vamos a referirnos a estos ahora,
no obstante aquel lector interesado puede ingresar en la sección
"expedientes OVNI" para conocerlos en profundidad...y en verdad
que vale la pena.
La oleada oculta de
Roque Pérez
Son muy pocas las
oportunidades que se le presentan a los investigadores de dar con una
oleada OVNI en una región determinada, desde su inicio; generalmente,
cuando esto ocurre, es porque quizás el investigador vive en
esa región. Por el contrario, como pasa la mayoría de
la veces, nos enteramos de éstas una vez iniciada, cuando el
fenómeno se encuentra ya en su pico máximo, perdiéndose
importantes datos para su estudio.
El caso de Roque Pérez, sin embargo, fue muy distinto. Aquí
se llegó unos días antes de que el furor OVNI se desatara;
es más, fueron los propios investigadores quienes advirtieron
a algunos de sus habitantes de que algo, realmente importante, podía
llegar a ocurrir...
Y ocurrió.
A mediados
del mes de Julio, siempre hablando de 1994, dos de los creadores de
Gaceta (Daniel López y Carlos Ingaramo) estaban trabajando
en un interesante experimento que los obligaba a realizar un intenso
relevamiento de pueblos y ciudades del interior de la Pcia. de Buenos
Aires y sur de la Pcia. de Entre Ríos.
En aquella oportunidad se dirigían a la ciudad de Saladillo por
la Ruta Provincial 205 pero considerando que Roque Pérez
(lugar al que también debían visitar) se encuentra a medio
camino (Km 130) decidieron hacerle una primera y fugaz visita.
Ante las primeras averiguaciones con un periodista local, el panorama
no era muy alentador; según este los "platos voladores"
no hacían acto de presencia desde hacía unos cuantos años
atrás. Salvo las noticias que de vez en vez llegaban de la vecina
ciudad de Lobos, nada, en esos días, se había comentado
en Roque Pérez.
Sin embargo, el periodista les recomendó ver al Sr. Aurelio
Castellani, pues quizás él podría aportar alguna
información al respecto. Castellani, un modesto trabajador y
hombre de familia, es un interesado en nuestra problemática que
le gusta conocer los hechos OVNI que se suceden en la región
(y quién fuera luego uno de nuestros principales referentes)
y efectivamente brindó a los investigadores una escueta referencia
sobre un hecho ocurrido pocos meses atrás, en el mes de mayo
más precisamente; cuando tres trabajadores de una avícola,
que venían desde Beguerí por la ruta 20, a la altura
de la Escuela Nro. 12, habrían observado de madrugada, un foco
luminoso de colores cambiantes que realizaba extrañas maniobras
en el cielo.
A primera vista, el hecho se perfilaba interesante y valía la
pena recabar más datos; pero no tuvieron suerte. El único
testigo localizable se encontraba trabajando fuera del pueblo por lo
que los investigadores decidieron regresar unos días después.
Y así fue que, los días 6 y 7 de Agosto, López
e Ingaramo retornaron a Roque Pérez. Curiosamente, en esta oportunidad,
notaron que los avistamientos se habían incrementado. El caso
de los trabajadores ya no era el único. En el lapso transcurrido
entre la primera visita y esta, otras observaciones se habían
producido.
Ambos entendieron que probablemente se estaba repitiendo el mismo patrón
que había precedido a las oleadas de Capilla del Monte (Córdoba)
y Victoria (Entre Ríos): una serie de observaciones aisladas
y después... el detonante, el caso que acapararía la atención
de casi toda la población. Sin embargo, en Roque Pérez,
ese hecho todavía no había ocurrido.
Aunque,
no iba hacerse esperar demasiado...
Era el martes 9 de Agosto, siendo las 21.25 h, cuando recibimos un llamado
desde Roque Pérez. El Sr. Natero nos hacía saber
que, en ese mismo momento, muchas personas estaban visualizando el paso
lento y silencioso de una luz anaranjada con forma de pera invertida
que se dirigía hacia el Oeste.. Inmediatamente procedimos a consultar
a operaciones del Aeropuerto Internacional de Ezeiza para conocer
si había algún vuelo a esa hora, en la región en
cuestión, recibiendo una respuesta negativa. A continuación
hicimos lo mismo con el Servicio Meteorológico Nacional, nos
interesaba saber cual era la dirección de los vientos para descartar
una posible confusión con algún tipo de globo. Vientos
moderados de sector Oeste, fue la respuesta. Por lo tanto, no se registraba
actividad aeronáutica y lo que fuera que observaban los vecinos
volaba en dirección contraria al viento.
Mientras nosotros efectuábamos los chequeos correspondientes,
en Roque Pérez, el furor OVNI ya había comenzado...
La vida de noche
Es una constante
en este tipo de eventos, el cambio que la presencia del fenómeno
produce en la vida de los habitantes. Era sumamente sorprendente e interesante
observar como, paulatinamente, comenzaban a transformarse los rutinarios
días de unos pocos lugareños primero -generalmente de
aquellos habían sido testigos de los "no identificados"-
siguiendo con poco menos que todo el pueblo. La gente planeaba el día
dándole prioridad a la noche para así poder salir a recorrer
las rutas, los caminos vecinales o para apostarse en algún campo
donde pudiera tener mayores posibilidades de presenciar la aparición
de los OVNIs.
Por unos días, los "platos voladores" eran el tema
principal de conversación en las calles, en las casas, en los
bares y hasta en los medios de comunicación. Y la polémica
comenzaba a girar entorno a estos.
Las zonas más frecuentadas por los roqueperenses para la posible
visualización de OVNIs eran: el llamado "camino de los
Curas" (el lugar más concurrido) un callejón
vecinal que, viniendo de Lobos, comienza a la derecha de la ruta 205,
pocos metros antes de la avenida de acceso al centro urbano; la ruta
30 y las proximidades del río Salado (Límite del Pdo.
de Lobos con el de Roque Pérez). En estas vigilias nunca faltaban
los binoculares, las cámaras fotográficas, las filmadoras
y...el mate. Se pasaban horas y horas soportando el frío del
invierno para lograr ser testigos del paso de un OVNI, que en la gran
mayoría de los casos no ocurría.
Las confusiones
En muchas ocasiones,
el clima especial que se creaban en esas vigilias ante el deseo de ver
algo terminaba, ante cualquier luz distante, en confusión. La
mayoría de las veces las personas eran engañadas por algún
avión a la distancia (generalmente cuando la observación
se realizaba en dirección norte, no consideraban el tráfico
aéreo de Aeroparque o Ezeiza perfectamente visibles desde esa
distancia) o por estrellas y planetas de magnitudes importantes.
Incluso, en algunas ocasiones, fuimos partícipes de esas vigilias
y pudimos constatar personalmente las diferentes reacciones en la gente.
A veces solía haber entre el grupo alguno que intentaba mantener
la calma o a quién no le terminaba de convencer la extrañeza
de lo observado, sin embargo si la sensación general era que
estaban ante un auténtico OVNI no había manera, en ese
momento, de aplacar los ánimos. Inmediatamente apuntaban las
cámaras (donde las había) y comenzaban a filmar. Obteniendo
como resultados, imágenes muy pobres que, lamentablemente, a
la hora del análisis objetivo no aportaban demasiado.
Estas situaciones
son comunes y hasta comprensibles en este tipo de eventos; no es de
extrañar que las personas, por la excitación y las ganas
de ver algo, pierdan la objetividad ante la aparición de cualquier
luz, convirtiéndola, sin un simple análisis primero, en
un OVNI. Para los que no están acostumbrados a observar el cielo
nocturno y sus fenómenos, la diferencia que puede haber entre
un planeta a poca altura sobre el horizonte, un satélite, etc.
con un auténtico objeto volador no identificado, es poco menos
que nula. Y si lo que están viendo presenta alguna similitud,
aunque sea mínima, con la descripción de un objeto volante
verdaderamente inexplicable que algún vecino afortunado presenció
(ya sea en los colores, en el tipo de desplazamiento, etc.) automáticamente
creerá estar también frente a ese OVNI.
Es el investigador (o en definitiva cualquier persona responsable) que,
estudiando concienzudamente cada denuncia, debe a la hora del análisis
separar la paja del trigo. El OVNI del OVI (Objeto Volador Identificado)
para así lograr resultados altamente positivos.
Es probable que con el correr del tiempo nos lleguen más informes
de avistamientos registrados en la región, y para ese año.
Por el momento, los hechos que van a leer a continuación son
los que, luego de más de una decena de visitas a Roque Pérez,
logramos recoger. Hechos que van desde observaciones de extrañas
luces hasta cuasiaterrizajes...
Acompáñenos.
Los casos
Lo que el lector va a leer a continuación no pretende ser una
exposición minuciosa de todos los casos que tuvimos oportunidad
de ir recogiendo durante el transcurso del año 1994 y principios
de 1995, en las distintas y numerosas visitas a Roque Pérez.
Tan solo me limitaré a pasar revista a algunos de los incidentes
que llamaron nuestra atención y que, considero, vale la pena
reseñar.
De lado he dejado un buen numero de denuncias que a primera vista se
trataban de simples confusiones; como así también he excluido
de esta muestra los relatos que nos llegaban de segunda mano y los hechos
que no ocurrieron durante 1994. Tiempo habrá para estos ya que
la cantidad y, por sobre todas las cosas, la calidad de los casos "antiguos"
acontecidos en toda la región lo merecen.
A pesar de ello, el numero de avistamientos que han resistido este primer
"filtro" ha sido importante. Y aún lo sería
si alguno de los que a continuación se incluyen, pudiese, en
el futuro, tener una explicación convencional.
Ahora si, aquí van los hechos...
Entre Roque Pérez y Beguerí...los primeros indicios
Eran alrededor de las 3 de la madrugada de una noche del mes de Mayo,
cuando el Sr. Torres
y dos compañeros de trabajo se trasladaban en un camión
de una productora avícola de la región, desde Beguerí
hacia Roque Pérez. Transitando por la polvorienta ruta 20
a unos 6 km. de este último, observaron a la derecha de ese tramo
del camino, un foco intensamente luminoso y de colores cambiantes que
se bamboleaba y realizaba círculos a considerable altura. El
objeto en cuestión era un poco más grande que el lucero
y se movía lentamente y sin emitir sonido alguno. Luego de unos
dos minutos de observación, se perdió de vista hacia el
Oeste. Los tres testigos quedaron bastante sorprendidos y solo comentaron
su experiencia con sus más allegados.
Por segunda vez
la mencionada ruta fue escenario de otro interesante avistamiento. Los
protagonistas, en esta oportunidad, fueron Miguel Angel Pico Bruno
y Titino Garabento. Según se desprende del testimonio
del Sr. Pico Bruno, eran aproximadamente las 21.20 h del martes 2 de
agosto cuando, regresando de Beguerí, "a la altura del
campo de los Rossi", (a 17 kms. de Roque Pérez), advirtieron
a la derecha (norte), una luz dorada -o de color "oro"
(como ellos la describieron)- y de un tamaño comparado al de
la luna en el cenit. Ambos observaron que dicha luz comenzó a
descender lentamente hasta detenerse a muy poca distancia del suelo
y muy cerca de donde ellos estaban: "nos pusimos a unos 50 metros
de distancia estimo yo, y estaba aparentemente muy baja, por las luces
de una casa que está muy cerca de la calle, calculamos que estaba
a menos de 10 m. del suelo". Incluso, podían ver como
se reflejaba su luminosidad en un bañado que existe en ese lugar.
Detuvieron la marcha para averiguar si emitía sonido pero no,
era completamente silencioso. En cierto momento comenzó a emitir
destellos rojizos y verdosos pero principalmente rojizos para, luego,
iniciar un lento ascenso y alejarse hacia el sudoeste.
Domingo 7 de agosto...el
temor a lo desconocido
Quienes se llevaron
flor de susto durante su experiencia fueron Oscar Orgiatti y
su novia, cuando regresaban de Saladillo luego de cenar en la
estancia de un pariente. Siendo las 22.30 h, circulaban en el automóvil
propiedad de Oscar -un Fiat 147, gasolero, modelo 91- por un camino
bastante solitario, paralelo a la Ruta 205. Todo transcurría
con total normalidad hasta que, sorpresivamente, como si saliera de
atrás de los árboles que bordean esa parte del camino,
una luz cegadora se abalanzó sobre ellos, convirtiendo la noche
en día. El automóvil, inexplicablemente dejó de
responder a sus mandos, "parecía como que el coche estuviera
en el aire"- nos dijo Oscar; ni el ruido del motor ni el estéreo
se oían; lo único que rompía el extraño
silencio eran los gritos desesperados de su novia rogándole que
regresara.
Era tan intensa esa luz blanca que los bañaba -recuerda
el testigo- que les impedía observar hacia fuera. En cierto momento,
la luz cambió su tonalidad a un rojizo intenso, pasando por el
anaranjado y, tan repentinamente como había aparecido, desapareció.
Oscar, sin la más mínima intención de detenerse
para averiguar lo que ocurría, y viendo a su novia bastante shockeada,
aceleró y sin mirar atrás prosiguió la marcha hasta
que, finalmente, arribaron a Roque Pérez.
"Cayó de frente pero como si saliera de los árboles
y regresó en esa misma dirección ... como un yo-yo"-
nos explicaba, todavía asombrado, Oscar Orgiatti.
Cabe señalar que el coche, a excepción de un desperfecto
eléctrico que lo obligó a llevarlo dos días después
del incidente a un mecánico, no sufrió alteraciones en
la chapa ni en la pintura.
Martes 9 de agosto...el
detonante
Ninguno de los testigos,
de los sucesos que acabo de mencionar, tenían conocimiento de
que otras personas también estaban observado las evoluciones
de esas extrañas luces sobrevolando sigilosamente los campos
de la región. Por tal motivo, cada uno de ellos prefería,
siempre por temor al ridículo, mantener su experiencia en secreto,
o bien solo lo compartían con sus más allegados. Sin embargo,
a partir del 9 de agosto las cosas cambiaron. Esa noche, por
primera vez un buen número de pobladores pudieron contemplar,
a las 21.25 h, como una luz naranja con forma de "pera invertida"
y del tamaño de una farola de mercurio del alumbrado público,
cruzó lenta y silenciosamente el estrellado cielo roqueperense.
Y con el tiempo suficiente como para que uno de los testigos, el Sr.
Miguel Natero, se comunicara telefónicamente con el investigador
Daniel López, en el mismísimo momento en que el acontecimiento
se estaba desarrollando. Al cabo de 35 minutos de observación
dicha luz terminó por perderse de vista hacia el oeste.
A partir de ese momento, aquellos habitantes que no se animaban a hablar
de sus experiencias cambiaron de parecer y comenzaron a relatarlas,
encontrando en este suceso, una suerte de confirmación y respaldo.
En las noches que siguieron a este macroavistamiento, muchas personas
comenzaron a recorrer los caminos, o se apostaban en diferentes puntos
de la región, con el afán de observar y, en lo posible,
filmar la aparición de los OVNIs. Incluso, gente de Lobos, Saladillo
y otras ciudades vecinas, se acercaban a Roque Pérez tratando
de confirmar, personalmente, los rumores que hasta allí habían
llegado.
Sábado 13 de
agosto..."la bola de fuego"
Y precisamente,
la noche del sábado 13 de agosto, a partir de las 21 h, un puñado
de personas se acercaron hasta la ruta 30 al escuchar la versión
-a través de un radiocomunicador (handy)- que una extraña
luz se observaba en dirección Oeste. Según los testimonios,
era una luz con mucho brillo de color blanca azulada que se iba
tornando rojiza a medida que descendía. Estuvo a la vista
de los testigos por una hora hasta que, pasadas las 22, se perdió
definitivamente bajo el horizonte Oeste. Dos personas lograron filmarla;
una lo hizo desde la mencionada ruta y la otra desde el centro urbano.
En la primera filmación (a la única que tuvimos acceso),
se logra apreciar dicha luz, completamente inmóvil y, en cierto
momento, aparece arriba y a la izquierda de la pantalla, la imagen distorsionada
de la Luna. (Vaya como anécdota que como algunos creyeron ver
en nuestro satélite fuera de foco un "rostro" -de un
"alienígena" para unos, "de la virgen" para
otros- en Roque Pérez esa toma la recuerdan como "la filmación
de la cara").
En honor a la verdad, por las características de lo observado,
el tiempo que estuvo a la vista (una hora) y la forma en que se perdió
de vista (oeste), todo parece indicar que pudo tratarse de una confusión
con Venus. La noche del 13 de agosto, a la hora del avistamiento, dicho
planeta estaba visible en acimut 274º y a unos 15º de altura,
perdiéndose en horizonte justamente a las 22 h. Júpiter,
un poco más alto -a unos 40º- se encontraba por debajo de
la Luna. Por lo que cabe preguntarse ¿ se generó todo
el revuelo cuando confundieron a Júpiter con el lucero, viendo
entonces en Venus al presunto OVNI? (Precisamente éste adquiere
una coloración rojiza cuando más cercano al horizonte
se encuentra).
Es probable.
Pero lo curioso ocurrió luego, porque esa misma noche pero pocos
minutos después de las 22 h., Pedro Francesena, que estaba
transitando en su combi por la Av. Mitre, próximo a la ruta 205,
observa una "bola de fuego" que desde el Noreste se dirigía
a baja altura y a gran velocidad hacia el Sudoeste; de inmediato dio
aviso por handy al grupo que estaba en la ruta 30 para que también
la observaran. Desde esa ubicación Alejandro Allegreti y un bombero
de nombre Juan José divisaron la esfera rojiza-anaranjada que,
de acuerdo a sus testimonios, era más grande que la luna (en
el cenit), confirmando que se aproximaba a muy baja altura del horizonte.
Según el primero en un momento llegaron a ver como su luz se
reflejaba en el suelo. Las mujeres, algo asustadas, optaron por subir
y prender las luces del coche -que estaba apuntado en dirección
al fenómeno- cuando la "bola de fuego" cambió
de rumbo hacia el Noroeste y, perdiendo intensidad, terminó por
desaparecer.
Domingo, 14 de Agosto..."el cigarro"
Este día
se registra la primera observación diurna. A las 10.15 h. Pedro
Francesena (testigo anteriormente mencionado) observa desde una de las
esquinas próxima a su casa un objeto alargado -como "una
flauta plateada"- a decir del testigo, en dirección
Norte, precisamente entre dos cables de luz existentes en ese lugar.
Primero pensó en un avión pero lo descartó al notar
que no se desplazaba, estaba completamente inmóvil. Buscando
a otra persona para confirmar su visión, llama al Sr. Aníbal
Echeverría quién se disponía a salir de una
casa vecina. Éste, luego de mirarla detenidamente por unos segundos
coincidió con Francesena en que no podía ser un avión.
Transcurridos unos dos minutos, el objeto inexplicablemente dejó
de observarse.
Aparentemente, un tercer testigo que se estaba próximo al lugar
también lo habría visualizado.
Lunes 15 de agosto..."el
resplandor de un pueblo"
Jorge Geanfelices y "Fredy" Elif se encontraban
en plena tarea de campo en la estancia "El Trocadero" (Beguerí)
cuando, a las 19.30 h., observan hacia el S-SE como una luz pequeña,
perfectamente visible en el cielo estrellado, se aproximaba lentamente.
Luego de unos segundos, esa luz adquirió un tamaño mayor
al de la luna y se detuvo a unos 3.000 o 4.000 m. de su ubicación
y a unos 30 grados del horizonte. Era más o menos circular y
destellaba continuamente colores como ser blanco, verde, rojo, rosado...
Luego de unos minutos comenzó a descender hasta casi perderse
de vista, sin embargo su luz era tan intensa que desde esa posición
ambos veían "como si fuera el resplandor de un pueblo".
Pasados unos 20 minutos y viendo que la situación no variaba
continuaron trabajando hasta que se retiraron del campo sin saber que
ocurrió con el fenómeno.
Coincidiendo con el día y la hora, María Gianini y su
familia volvían de Beguerí por la, ya conocida, ruta 20
cuando observaron a la derecha del camino (N.E) una potente luz rojiza
que en cuatro oportunidades varió de intensidad y tamaño
hasta que se apagó. (Cabe la posibilidad, ínfima si se
quiere, pero posibilidad al fin de que se haya tratado del mismo fenómeno
visto por los tractoristas)
A mediados de Agosto..."sobre el río Salado"
El Sr. Vilches, empleado de la estación de servicio que
se encuentra a la entrada de la ciudad, tuvo oportunidad de observar
desde la zona de los silos, a las 0.30 h., una luz intensa de forma
más o menos circular, primero blanca y luego naranja, en dirección
NE. A ambos lados de esta luz podía apreciar lo que parecían
ser dos luces verdes, una en cada extremo. No se trasladaba pero hacía
un movimiento de "bamboleo" de izquierda a derecha bien visible.
En cuanto al tamaño no dudó en afirmar que era mucho mayor
que la luna ("tres veces más grande") y, en cuanto
a la distancia, supone que estaba sobre el río Salado (Límite
de Lobos y Roque Pérez). Luego de unos tres minutos de observación
desapareció sorpresivamente.
Viernes, 19 de agosto..."en
noventa grados"
A
las 19.05 h. el Sr. Gutiérrez (que fuera testigo de dos
interesantes encuentros, uno en el año 1975 y otro más
reciente: en 1991) desde el patio de su casa observó una luz
blanca circular procedente desde el Sur que al llegar a su vertical,
sin detenerse, hizo un giro de 90 grados y se alejó a una velocidad
pasmosa hacia el Oeste. Todo transcurrió en absoluto silencio,
destacó el testigo.
Lunes, 22 de agosto...otra
filmación
Esa noche otra luz fue filmada pero en esta oportunidad hacia el Norte.
A Las 23.05 h. aproximadamente un grupo numeroso de personas que se
encontraban en el "camino de los curas" - como se lo conoce
en Roque Pérez a un callejón que nace en la ruta 205 -
metros antes del acceso a la planta urbana -, comenzaron a observar,
a unos 10 grados del horizonte, una luz blanca-amarillenta, intensa,
que por momentos destellaba tonalidades rojas, verdes y anaranjadas.
Este objeto luminoso, según se puede apreciar perfectamente en
la filmación, estuvo por más de 20 minutos detenido ante
las exclamaciones de los testigos allí presentes, entre ellos
Alejandro Allegretti, Juan Core y Cesar Coturi.
De repente, la imagen muestra que, en apariencia el mismo objeto, comienza
a moverse en descenso hasta ubicarse a muy poca altura del suelo para
luego desplazarse hacia la izquierda de la pantalla, pasando por detrás
de una arboleda visible en esa dirección, hasta que finalmente
se pierde de vista, con la misma trayectoria (NO).
Cuando observamos los primeros minutos de la filmación, y sabiendo
que el avistamiento se realizó en dirección Norte, pensamos,
por la intensidad de la luz que se puede apreciar en la imagen, que
si bien no podía ser una estrella o planeta, quizás se
trataba de un avión visto de frente. Pero es el tiempo que permanece
estático, unos 25 minutos, lo que lo descartaría. Luego,
cuando comienza a descender y a moverse hacia la izquierda (si estamos
hablando del mismo objeto, claro está) se puede ver que no disminuye
su intensidad lumínica como así tampoco pierde su forma
circular. En síntesis, si bien el comportamiento del fenómeno
observado no es de un alto índice de extrañeza, cuanto
menos resulta curioso.
Entrado ya en los últimos
días del agitado mes de agosto, el furor había
comenzado a aplacarse. Ya no eran decenas de curiosos los que desfilaban
por las rutas de la región a la pesca de una luz extraña
sino los más entusiastas, aquellos que desde un principio habían
tomado la iniciativa...y los últimos en abandonarla. A veces,
volvían con algo para contar: que en su gran mayoría se
reducía a luces vistas a la distancia y con un comportamiento
convencional, aunque ellos estaban completamente seguro de que no eran
aviones o satélites...pero tampoco -reconocían- podían
afirmar rotundamente de que se trataran de auténticos OVNIs.
En fin, volvían a observar lo que siempre acostumbraron ver en
el campo cuando cae la noche ...
Y llegó el momento en que todo el pueblo olvidó el asunto,
incluso algunos ya dudaban de que algo realmente extraño había
ocurrido; pero, como tiene por costumbre el Fenómeno OVNI -¿o
debo decir la inteligencia que está detrás?-, en el momento
menos esperado, volvió a escena, como quién pretende despejar
las dudas. Y sus ¿últimas actuaciones? fueron como lo
fue su carta de presentación allá, por fines de mayo,
en Lobos...con manifestaciones que merecen ser narradas en un capítulo
aparte.
Continuará.
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