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Un triste proceso de desclasificación
"Algunos
informes evidencian manipulaciones donde las fechas, las horas
y algunos datos fueron cambiados "
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"Cabe
preguntarse el porqué de unas manipulaciones tan burdas
y cuáles fueron los propósitos de esta falta
de transparencia"
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Carlos Fernández
Desde 1992, el Ejército
del Aire español puso
a disposición de los interesados "toda" la información
OVNI que poseía en sus archivos y que estaba clasificada como
secreta. No pocas decepciones y controversias ha provocado este proceso
entre los investigadores españoles.
Alguna razón tendrían
los responsables de la JUJEM (Junta de Jefes del Estado Mayor)
para ratificar en 1979 que la información sobre el fenómeno
OVNI debía continuar considerándose Materia Reservada,
tal como había sido clasificada en los años sesenta. Y
bajo este epígrafe se mantuvo hasta principios de 1992, fecha
en la cual se comenzaron a desclasificar los informes que el Ejército
del Aire Español poseía sobre el fenómeno OVNI,
fruto de investigaciones que el propio personal militar había
realizado entre 1962 y 1993. Hoy en día, el total de los informes
prometidos están a disposición del público; pero
los investigadores civiles dudan de que toda la información haya
sido liberada así como de la transparencia de la desclasificación.
Así como se desconoce el motivo por el cual estos informes se
convirtieron en confidenciales, menos conocido es el porqué los
jefes de la JUJEM decidieron liberar esta información.
Pero cualesquiera que sean los motivos que han impulsado a los militares,
la verdaderamente triste es que la información ahora disponible
en nada aclara la naturaleza del fenómeno; sino que simplemente
se trata de poco más de ochenta informes de casos puntuales,
la mayoría de ellos "explicados" convencionalmente
por quienes los redactaron. Cada uno de los expedientes contiene una
investigación realizada en las fechas del suceso, y según
el caso, están acompañadas de otros documentos como ser
cartas, esquemas, cuestionarios, etc. Completan cada informe un breve
comentario actual donde se considera una posible explicación
ortodoxa para el suceso y las razones por las que ha sido desclasificado.
Cualquier nombre de los testigos, fue borrado de los expedientes, de
modo que resulte al menos difícil seguir las pistas del caso.
Pero no pocas polémicas rodean a la controvertida desclasificación
de éstos informes sobre OVNIs. La anarquía con que fueron
liberándose, así como la ausencia en el citado listado
de numerosos casos investigados por militares (al menos unos 200, según
los investigadores civiles), fueron los motivos de las primeras críticas
por parte de los investigadores, quienes no creen a los mandos militares
cuando aseguran que no existen más expedientes en su poder que
los que han sido desclasificados, y argumentan que algunos pudieron
perderse en los traslados.
Más graves aun son las acusaciones de manipulación que
se evidencian en algunos informes. Las fechas, las horas, los lugares
y hasta las declaraciones de los testigos habrían sido retocadas
para que explicaciones convencionales (planeta Venus, globos sonda,
etc) coincidieran con los datos del avistamiento. Uno de los expedientes
que habría sido manipulado, pertenece a un avistamiento que aconteció
en tierras gallegas:
Una carta del único testigo del caso, puso en conocimiento del
personal del Ejército del Aire de que se habría observado
un Objeto Volador No Identificado el 2 de abril de 1969 en la provincia
de Lugo. Según la descripción del testigo, mientras circulaba
por la citada carretera, pudo observar desde su coche un objeto inmóvil
que tenía forma de bala, de 2 metros de diámetro y 5 ó
6 de longitud. La superficie estaba iluminada de una forma "extraña"
y despedía varios colores. Tras la observación, el testigo
buscó un lugar donde estacionar su coche y tratar de observar
el objeto con más detalle, pero este ya no estaba.
Según el informe elaborado por el Oficial de Inteligencia del
MOA (Mando Operativo Aéreo), el objeto podría haber desaparecido
bien por "..Pérdida de la línea de visión
al desplazarse para detener el coche y cambiar el punto de vista.."
o por "Pérdida de la reflexión directa de los rayos
del sol...al modificarse la posición del testigo. El efecto visual
sería el de <<...habérsele apagado la luz...>>
".
El informe concluye en que "..debido a la falta de datos concluyentes,
el fenómeno observado sugiere una ilusión óptica
originada por el reflejo del sol en una roca granítica."
Para el investigador Marcelino Requejo -quien realizó una completa
investigación sobre este suceso-, existen muchos errores en las
apreciaciones del informe. Pero lo más grave resulta ser que
en la carta escrita por el testigo, que se incluye entre los cinco hojas
desclasificadas de este incidente, la fecha de la misiva fue retocada
para que figurase un quince en vez de un cinco. Para ello le agregaron
un uno delante que no solo está fuera del margen de la carta,
sino que además corresponde a una moderna máquina de escribir
eléctrica, en contraste con la que se utilizó para el
resto de la carta. Según Requejo, esta variación en la
fecha habría sido manipulada intencionadamente para desvincular
la visita que un alto mando militar realizó a la zona.
Cabe preguntarse el porqué de unas manipulaciones tan burdas
y cuales eran los propósitos de esta falta de trasparencia.
Lo cierto es que poco o nada han aportado estos informes a la investigación
o al esclarecimiento del fenómeno; más que una irreconciliable
enemistad entre muchos investigadores, opiniones para todos los gustos
y lo que es más triste: ninguna conclusión. Solo ha dejado
tras de si un amargo sabor de boca, que recuerda mucho a aquellos primeros
informes oficiales norteamericanos. Verdaderamente triste.
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